Los bonobos son considerados los animales más parecidos al
ser humano. Son conocidos por ser pacíficos, juguetones y sexualmente muy
activos. Un dato curioso de esta especie es que las relaciones sexuales juegan
un papel preponderante en sus sociedades, ya que son usadas como saludo, como
método de resolución de conflictos, como medio de reconciliación tras los
mismos y como forma de pago mediante favores tanto de machos como de hembras a
cambio de comida.
Los resultados de las investigaciones sobre las
emociones de los bonobos demuestran que el vínculo estable entre padres e
hijos es fundamental para el manejo de las emociones, y destacan el papel
crucial que juega la madre a la hora de enseñar habilidades sociales como la
comunicación y la correcta gestión emocional, algo fundamental para una
satisfactoria integración social con el grupo. Dichos resultados son muy semejantes
a los obtenidos en estudios psicológicos en niños
En definitiva, son una especie en el que prima la necesidad
básica del sexo, y que además es considerada la más cercana y con más similitudes
a la especie humana.
El fracking: Utiliza una perforación mixta,
una vertical (5000 metris) y otra horizontal (de 2 a5 kilómetros). En esa
perforación se inyecta agua con arena (98%) pero, para que la técnica sea más eficaz
se han ido añadiendo productos químicos que aseguren que la presión del agua
conseguirá su propósito; romper la roca para que de ahí salga el gas. Y a
través del pozo sube a la superficie.
¿Pero que pasa en realidad cuando
se utiliza esta perforación mixta en el subsuelo? ¿Qué pasa en esa zona que no
podemos ver?
La mayoría de las personas está
en contra de esto que llamamos Fracking, pero no todas saben porque existen
tantas manifestaciones y movimientos en su contra.
Cuando se rompe la roca, mucho de
los ingredientes químicos que se echan junto al agua se van por las grietas. De
esta manera el agua que pasa por el subsuelo queda contaminada, y entonces no
puede consumirse.
El gas natural tiene un 90% de
metano, uno de los gases más contaminante. Cuando el gas sale de la roca a la
superficie el metano queda liberado en la atmósfera, produciendo una gran
contaminación del aire y empeorando el efecto invernadero.
No solo el metano contamina el
aire, también los productos químicos que en vez de filtrarse por las rocas
vuelven a la superficie.
En cuanto al terreno la cantidad
que necesita un pozo es de 1,5 hectáreas o más, además de tener que
construir carreteras para poder llegar hasta el, tanques de almacenamiento…
Que tras el paso de 20 o 30 años serán inutilizadas, pues los pozos tienen
fecha de caducidad.